COMPETENCIA ENTRE CARNÍVOROS

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No sólo los herbívoros luchan por sobrevivir en la naturaleza, el ñu de los documentales no tiene por qué sufrir más presión que los depredadores que compiten por comérselo.

Los carnívoros sufren distintas presiones por competencia: en primer lugar compiten con otras especies que tienen una alimentación parecida a ellos, como puede ser el caso de leones, hienas y leopardos. Por otro lado, dentro de la misma especie, ya vivan en grupos (gregarios) o de forma solitaria, tendrá que luchar por conseguir comida, y en algunos casos tendrá que luchar por las mejores partes de la presa, puesto que no tiene los mismos nutrientes un fémur con restos de musculatura, que las vísceras.

Para solucionar estos problemas han desarrollado diferentes estrategias. Por un lado, en el caso de la competencia entre distintas especies, como es el caso de leones y hienas, estas tienen una gran capacidad carroñera: esto significa que una vez los leones han saciado su hambre, ellas aprovechan todos los restos. Ambas especies cazan, pero puede suponerle un gran ahorro energético a las hienas el esperar a los restos de los leones, puesto que si cazan ellas primero es muy probable que les roben la presa.

Por otro lado, dentro de una misma especie, el reparto de las partes de la presa cuando son animales gregarios depende del estatus dentro de la manada: el hígado de la presa es una de las partes más codiciadas por lo que los alfa serán los que se hagan con él. Frecuentemente esto es consecuencia de la voracidad de cada individuo: cuánto más rápido puedan morder, ingerir y apropiarse de las mejores partes, mayores nutrientes obtendrán. Por eso es común que se produzcan pequeñas trifulcas dentro de un mismo grupo a la hora de la comida.

Cuando hay cachorros, en el caso de las madres leonas, cederán buenos bocados a los pequeños para que puedan crecer fuertes. Muchas veces se alejan del grupo a cazar por su cuenta precisamente para asegurar el bienestar y la supervivencia de sus hijos garantizándoles el acceso a la comida.

Tanto en animales gregarios como en solitarios, una estrategia muy importante es el desplazamiento de la presa: algunos se alimentan in situ, otros la desplazan a distancias cortas, y otros son capaces de transportar a la presa hasta sus refugios a grandes distancias para evitar que otros se la roben o intenten luchar por ella.

Los leones suelen comerla in situ, ya que son fuertes tanto físicamente (se encuentra en la cumbre de la cadena trófica), como socialmente: suelen cazar juntos y por tanto será difícil robarle la presa a un grupo entero de leones.

Los leopardos sin embargo, suelen transportarla a lugares cercanos más seguros. Esto se debe a que no son tan fuertes como los leones, ni física ni socialmente. Puede haber pequeños grupos pero estos suelen estar constituidos por una madre y sus cachorros, e igualmente ante una manada de leones perderían su presa.

Por último, las hienas, que se encuentran en segundo lugar en la cadena trófica tras los leones, podrán consumir la presa en el momento cuando se trata de grupos grandes, pero con frecuencia suelen perderlas si una manada de leones viene a reclamarla. Por ello suelen desplazarlas no muy lejos para protegerse de sus vecinos, y sistemáticamente desplazan los huesos restantes a las madrigueras, donde los acumulan. Sólo suelen desplazar largas distancias los huesos, gracias a la capacidad que tienen para asimilar los nutrientes de estos. Estos desplazamientos a largas distancias se dan en otras especies cuando los adultos llevan la comida a los cachorros que les esperan en un lugar seguro.

Para más información, podéis descargar este PDF con un estudio en el que se describe ampliamente todo lo explicado.

Si tenéis perro en casa, much@s podréis comprobar que aunque le pongamos la comida en un sitio, ellos la cogen y la mueven para comerla tranquilamente en otro. Esto se debe a comportamientos adquiridos evolutivamente común en muchos depredadores.

 

 

 

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